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Brasil: la victoria de Lula y la crisis de Bolsonaro

30 de octubre de 2026 por
Brasil: la victoria de Lula y la crisis de Bolsonaro
Paula Peláez


Lula da Silva ganó un cuarto mandato con una remontada sin precedentes. Su rival no reconoce la derrota y salió del país pese a una orden judicial, los mercados se desplomaron y el nuevo gobierno tendrá que convivir con un Congreso dominado por la derecha.


Una remontada histórica


El domingo 25 de octubre de 2026, Luiz Inácio Lula da Silva (PT) ganó la segunda vuelta presidencial con 64.256.232 votos (51,79 % de los válidos), frente a 59.826.041 (48,21 %) del senador Flávio Bolsonaro (PL). Fueron unos 4,4 millones de votos de diferencia, según el Tribunal Superior Electoral (TSE).

El resultado es inédito por dos razones. Es la primera vez desde el regreso de las elecciones directas en 1989 que un candidato gana la segunda vuelta después de haber perdido la primera. Y Lula, de 80 años, será el primer presidente de Brasil con cuatro mandatos, el segundo de ellos consecutivo.

En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había quedado por delante con 47,03 % de los votos válidos frente a 45,16 % de Lula. Las últimas encuestas antes del balotaje también lo daban como favorito. Según la agencia AP, Lula reorganizó su campaña tras ese revés: apeló a los votantes jóvenes, movilizó a millones de personas en las calles en defensa de la democracia y de su legado, y alertó sobre el riesgo de un nuevo gobierno bolsonarista.

En su primer discurso como presidente reelecto, en São Paulo, Lula dijo que su nuevo gobierno va a cambiar la forma de gobernar el país y anunció que regulará a las grandes plataformas digitales (big techs).


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La polémica por la extensión del horario de votación


El punto de conflicto de la jornada fue la prórroga del cierre de las urnas. El ministro Cristiano Zanin, del Supremo Tribunal Federal (STF), ordenó extender la votación hasta las 19:00 a pedido de la campaña de Lula, por problemas en el transporte de electores. El equipo de Flávio Bolsonaro también había solicitado al TSE dos horas más en localidades afectadas por problemas climáticos y de infraestructura.

Después de las 17:00 se emitieron 34.393 votos. Aunque todos hubieran sido para Lula, representarían menos del 1 % del margen de victoria. El presidente del TSE, Kassio Nunes Marques (nombrado al STF por Jair Bolsonaro), criticó la decisión de Zanin, pero aseguró que la prórroga no influyó en el resultado y que la elección transcurrió con total normalidad.

Flávio Bolsonaro no reconoce la derrota


La misma noche del domingo, Flávio Bolsonaro declaró que era imposible reconocer el resultado y anunció que pediría la anulación de la elección. Centró sus críticas en Zanin, a quien presentó como exabogado de Lula, y denunció que fiscales del PL habían sido expulsados de la sala de cómputo del TSE. El tribunal lo desmintió: esa sala no está abierta a fiscales de ningún partido, y los del PL tuvieron acceso a todas las áreas permitidas.

Su propio partido tomó distancia. En una nota firmada por su presidente, Valdemar Costa Neto, el PL afirmó que respeta el resultado proclamado por el TSE, aunque pidió aclarar los cuestionamientos planteados. Lo mismo hicieron União Brasil, la federación União Progressista, Republicanos, Podemos y el MDB. El gobernador reelecto de São Paulo, Tarcísio de Freitas, dijo que la oposición debe respetar el resultado y actuar dentro de las instituciones. Rogério Marinho, coordinador de campaña de Flávio y líder de la oposición en el Senado, afirmó que no se puede hablar de fraude sin pruebas.

Según miembros de su campaña citados por CNN Brasil, Flávio desistió luego del pedido de anulación. The Media Line informa que después pasó a defender la impugnación de la fórmula de Lula por supuesto abuso de poder político y económico.

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La salida del país y la "carta" desde Miami


El lunes 26, el ministro Alexandre de Moraes, del STF, le prohibió a Flávio salir del país y le ordenó entregar sus pasaportes. La medida se dictó en una investigación por presunto lavado de dinero que también involucra al abogado Willer Tomaz, vinculada a negocios de apuestas en línea ("bets"). Según la Policía Federal (PF), el senador sería beneficiario de recursos de Alcazar Holdings, una empresa con sede en la isla de Madeira, en Portugal. La PF había solicitado esas medidas cautelares el mismo día de la elección, tras detectar riesgo de fuga.

Flávio no entregó los pasaportes y la PF los canceló. La PF informó que no hay registro oficial de su salida por los controles migratorios brasileños. Según CNN Brasil, entró a Argentina con pasaporte italiano, hizo escala en Ecuador y llegó a Miami el miércoles 28 por la mañana con su familia. Un alto funcionario estadounidense dijo que se les concederían visas, pero Washington no anunció ningún asilo. El Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de EE. UU. criticó la decisión del gobierno de Donald Trump de darle visa.

Ese mismo miércoles, Flávio difundió una carta en la que se presentaba como el "verdadeiro presidente eleito do Brasil". Minutos después la corrigió y cambió esa expresión por "líder do Brasil". En el texto habla de fraude sin presentar pruebas, agradece a Trump y al presidente argentino Javier Milei por recibirlo y anuncia que liderará la oposición desde Estados Unidos. Ante esto, el TSE recordó que cualquier persona puede descargar y auditar los boletines de urna, el registro digital del voto y los logs de los equipos.

El bolsonarismo está dividido sobre la investigación. Para el diario conservador Gazeta do Povo, la retención del pasaporte fue "arbitrio puro" y el comienzo de una revancha del PT y del STF contra Flávio. El gobierno y el PT ven la salida del país como una fuga. El viernes 30, la ex primera dama y senadora electa Michelle Bolsonaro difundió un mensaje atribuido a Jair Bolsonaro, que cumple una condena de 27 años por el intento de golpe de 2022-2023: pidió unidad y no buscar culpables.